En artículos y posts anteriores, hemos hablado de la nueva perspectiva de la Psicología dentro de las Organizaciones, que ha pasado de trabajar centrándose en el problema (absentismo, conflictividad, estrés laboral, y otros) a un modelo enfocado en el bienestar y la salud psicológica y en los factores potenciadores de la misma.
Este nuevo enfoque de la POP (Psicología Organizacional Positiva) basado en evidencias científicas, demuestran que la mejora del desempeño pasa por la mejora de la calidad de vida laboral, convirtiéndola en la herramienta esencial y en el enfoque estratégico indispensable para incrementar la productividad de la organización y por tanto, para el cumplimiento de los objetivos organizacionales responsables del éxito de la compañía.
En esta línea de trabajo sobre los aspectos que mejoran la calidad de vida laboral, el bienestar psicológico y por tanto la productividad organizacional, estudios muy recientes, demuestran que los recursos más importantes son: autonomía en el puesto de trabajo, oportunidad para la práctica y el uso de habilidades y competencias personales y técnicas, variedad de las tareas, demandas y exigencias realistas, claridad de las tareas y del rol profesional y contacto social que permite el puesto de trabajo.
Estos factores son las vitaminas que necesitamos para nuestro bienestar psicológico dentro de la organización, de tal forma, que tanto su falta como el exceso de los mismos afectará negativamente a la salud psicológica del trabajador/a, por lo que su seguimiento y control son necesarios para que impacten de manera idónea en las personas.

 

Además, existen otros factores a tener en cuenta, y que también tienen un impacto directo sobre el bienestar psicológico y la satisfacción. Estos son la seguridad física en el trabajo, el apoyo del supervisor/a, el salario – que debe ser percibido como justo -, así como, la valoración y/o reconocimiento social del puesto. Estos dos últimos factores, también actúan como algunas vitaminas en el cuerpo humano, pero en este caso, con un efecto diferente. Tanto el salario como la seguridad laboral y la posición social, siguen un modelo lineal en su impacto, ya que superado un cierto nivel lo único que se consigue es mantener un nivel constante de bienestar.
Y entonces, ¿cuál es el factor que determina y tiene mayor impacto sobre el bienestar del trabajador/a de forma constante?, ¿qué están haciendo las empresas y las “Organizaciones Positivas” para mantener incrementar la satisfacción de sus empleados/as y conseguir sus objetivos empresariales sin producir la acomodación de las personas?…
Los últimos estudios aseguran que uno de los factores que más impacto positivo tiene en el/la trabajador/a es la información que recibe acerca de su competencia y desempeño en el puesto de trabajo, es decir, lo que entendemos por “feedback”. ¿A quién no le gusta que le digan lo bien que redacta sus proyectos, o que atiende al cliente, o que verifica una pieza?…, por otro lado, cómo recibimos aquellos comentarios acerca de cómo podríamos hacer mejor nuestro trabajo, ¿tienen el mismo impacto en nosotros?…
La información recibida sobre el trabajo realizado y sus resultados se considera un recurso organizacional clave (Hackman y Oldham, 1980; Demerouti y otros, 2001) convirtiéndose en el factor responsable de la aparición de consecuencias positivas tales como un incremento en las creencias de eficacia, bienestar psicológico, satisfacción y mejoras en la productividad (Schaufeli y Enzmann, 1998). Este feedback puede ser proporcionado por distintas fuentes, responsables o supervisores, compañeros/as o colaboradores/as, siendo su efecto positivo, siempre y cuando se proporcione de manera correcta. Y para ello, lo mejor es tener en cuenta muchas de las cuestiones que nos plantean Jane y Rosa Rodríguez del Tronco y Noemí Vico en su libro “Smartfeedback” de Lid Editorial. Proporcionar un “SmartFeedback”, selectivo, equilibrado, a tiempo, y basado en hechos concretos, es una cuestión indispensable para el buen desempeño en las organizaciones. Las claves de un Smartfeedback, su impacto, las habilidades y competencias necesarias para proporcionarlo, así como para recibirlo de forma adecuada, se han convertido en las claves del éxito organizacional.
¿Quieres saber más acerca de esta herramienta estratégica para el éxito de tu organización? Puedes consultar “Smartfeedback” de Lid Editorial y/o visitar aquí la web.
 
Ana Ruiz Fito
Subdirectora de DICTEA Desarrollo de Talento