¿Sientes que te cuesta conciliar el sueño? ¿Consigues dormirte pero no mantenerlo? ¿Le temes a la hora de dormir porque sabes que no vas a poder hacerlo?

Esto se debe a insomnio de conciliación o insomnio de mantenimiento. En muchas ocasiones, por algún hábito que nos haya perturbado las horas de descanso durante una temporada, el sueño se ve afectado. Por ello, es importante volver a estructurar esta acción tan importante y beneficiosa para el cerebro.

 

 Algunas de las pautas para higiene del sueño son: 

  • Crea rutina: pon alarma para dormirte y para levantarte 
  • Haz un “ritual” que le transmita al cerebro que se acerca la hora de dormir. Por ejemplo: leer, me tomo un vasito de leche, me lavo lo dientes, me pongo una crema facial y le digo buenas noches a mis hijos, mi pareja… 
  • No utilices dispositivos lumínicos en la cama, el cerebro cuando hay luz (aunque sea de una pantalla), no activa la melatonina porque piensa que aún es de día y tiene que estar activo. 
  • Intenta durante el día, no hacer actividades en la cama, por ejemplo, jugar a la play, comer, etc., ya que se asociará la cama con un momento de diversión y no de descanso. 
  • Hacer ejercicio físico mínimo 3 horas previas a dormirte
  • En el caso de dormir siesta, que sean de 15-20 min, lo justo para el beneficio de una relajación a mitad del día 
  • Intenta que la habitación sea agradable con respecto al ruido, temperatura, etc 
  • Realiza ejercicio, eso permitirá al cuerpo deshacer tensiones y dormir más relajado. 
  • Intenta comer 2 horas antes de la hora de dormir para evitar irte a la cama durante la digestión 

Si tras ser constante con estas pautas, continúas con problemas de sueño, acude a un especialista. Es importante que el sueño lo recuperes de forma natural. 

Espero que te sirvan estos hábitos de higiene del sueño!

Pilar lópez Morales

Psicóloga Dictea

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