El acoso escolar siempre ha existido, pero cada vez es más visible este tipo de problemática que debería de preocuparnos a todos como sociedad.

¿Qué tipos de bullying existen?

Aunque según el autor, existen diferentes clasificaciones, podemos resumirlos en los siguientes 6 tipos de acoso escolar:
1. El bullying físico que incluye golpes, empujones, patadas, daño a bienes de la persona…
Es la que más “fácil” se identifica, ya que, suele dejar huella o señales visibles en la víctima.
2. El bullying verbal que incluye decir apodos, como “el orejas”, “el gordo”, “la negra”, insultar, amenazar, generar rumores y difundirlos, bromas insultantes y repetidas, acciones de exclusión y todas las acciones no corporales pero igualmente dañinas.
3. El bullying gestual que incluye una mirada, una señal obscena, una cara desagradable, gestos insultantes, etc. Estas agresiones son más difíciles de detectar.
4. El cyberbullying o el ciberacoso, es un término nuevo causado por la incorporación en nuestro día a día de las nuevas tecnologías. Por este medio es mucho más fácil para el agresor o la agresora permanecer en el anonimato. Además, internet, las RRSS… al ser un medio de comunicación tan rápido e instantáneo permite que se difunda contenido dañino para la persona en cuestión de segundos, por ejemplo, fotos. Por tanto, las redes sociales, e internet en general, juegan un papel muy importante a la vez que peligroso para los/as jóvenes
5. El bullying sexual incluye tocamientos no deseados, hacer comentarios sexuales, hacer fotos o vídeos de contenido sexual, difundir ese contenido, etc.
6. El bullying social que incluye, aislar a la persona, apartarla, hacer que los/as otros/as compañeros /as no quieran acercarse a la víctima, etc.

Es importante destacar que, aunque existen varios tipos de bullying, todos se mezclan entre ellos llegando a vivirse un acoso por diferentes vías.

¿Cuáles son la forma de acoso más habituales?
¿A qué edades se suele producir?

Las formas más habituales de bullying son la física y la verbal, aunque, como se ha comentado anteriormente, todas las formas se mezclan y todas son importantes.
Por otro lado, suele ser más frecuente entre los 12 y 15 años de edad. Si bien, cada vez podemos encontrar más casos de acoso escolar en primaria, donde la edad comprende de 6 a 12 años.

¿Cómo pueden los padres y las madres detectarlo?

Hay veces que podemos ver señales muy evidentes de que nuestros/as hijos/as están sufriendo acoso, como por ejemplo, que tenga moratones, que vaya y/o venga llorando del colegio pero, lo cierto es que en muchas ocasiones esto no es tan evidente.
Por ello, es importantísimo conocer algunas de las señales que puede hacernos poner en aviso de que algo puede estar sucediendo.
Una de ellas, es que el niño o la niña de forma recurrente exprese que no quiere ir al colegio o bien, diga encontrase enfermo/a muchas veces antes de ir al colegio o la noche anterior. Aquí es importante no invalidar al niño/a haciéndole sentir culpable por simular estar enfermo, sino, saber el motivo de por qué necesita quedarse en casa y por qué evita ir al centro educativo.
Si bien, aunque esos síntomas de malestar pueden ser simulados, hay casos donde la propia ansiedad crea síntomas reales en el niño o la niña, como dolor de estómago, naúseas…
Otra se las señales es que el niño/ la niña o adolescentes no tenga proyectos de futuro. Por ejemplo, que no diga lo que quiere ser de mayor, o que responda de forma catastrofista algo como: “para ese día a lo mejor ni estoy”.
Claramente, también es una señal importante el estado de ánimo del niño/a: sentimientos de tristeza, baja autoestima, desmotivación, desgana, que se encuentre cansado/a, que pierda peso sin motivo aparente, que tenga desbordamiento emocional en situaciones de casa, por ejemplo con ira desmesurada, etc.
Otra señal puede ser la disminución del rendimiento académico o si ha dejado de realizar actividades que antes le gustaba hacer.
Por último, nos gustaría recalcar la importancia de las conductas suicida en adolescentes. Si existen autolesiones o expresiones de forma verbal o no verbal de deseo de muerte… es esencial acudir cuanto antes a un profesional. Nunca debe tomarse como una llamada de atención o “cosas de la edad”.

¿Qué hacer si detecto que mi hijo/a sufre bullying?

• Hablar con el colegio para iniciar un protocolo de actuación
• Estar en constante contacto con el colegio o instituto
• Mostrar confianza y apoyo en todo momento al menor.
• Escuchar más que hablar. Nos creemos maestros de vida. Hablar y escuchar siempre
desde la empatía, respeto y comprensión, sin juzgar al menor.
• Garantizar ayuda a corto plazo: ir al psicólogo/a, al orientador/a del colegio
• Usar la comunicación no verbal, coger de la mano, abrazar.
• Acudir a instituciones públicas de educación.
• Acudir a asociaciones o números de teléfono disponibles que trabajen en este problema.
• Hacer uso de las autoridades si fuera necesario.

RECOMENDACIÓN PARA PADRES/MADRES, PROFESORES/AS Y NIÑOS/AS:
LIBRO: “”Invisible” de Eloy Moreno (tiene adaptación infantil)

Debemos inculcar el respeto desde la imitación.
El respeto de tu hijo empieza en ti.

Pilar López Morales
Psicóloga General
Grupo Dictea

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